Todo ser humano en algún momento de su vida, recibe mensajes del mas allá. A veces surgen como presentimientos, otras son voces bastante claras, dependiendo de la sensibilidad de quien las oye. El problema no es escuchar voces, sino ¿que se hace con lo que se escucha.? Mi consejo para los que sienten voces del más allá (algo cada vez mas frecuente) es muy simple y sencillo. Hay que prestar mucha atención a lo que nos dicen y evaluarlo. Si el espíritu que nos habla se dirige a nosotros con voz calma, sus consejos son positivos y están guiados hacia el amor, el bien, conviene escucharlos. Puede que en esos casos estemos en contacto con nuestro ángel de la guarda, o espíritu guía. Si el espíritu que se dirige a nosotros lo hace en forma prepotente, con vocabulario soez, o intenta que actuemos en forma desacostumbrada o violenta, hay que ignorarlo por completo. Si es un mal espíritu y no lo escuchamos, con el tiempo se dirigirá a otra persona que le resulte más fácil de dominar, dejándonos en paz. Existe otro tipo de espíritus que es casi mayoría, los cuales se encuentran en un espacio de transición entre el bien y el mal. De ellos podemos esperar casi cualquier comentario, a veces bueno o malo, aunque conviene oirlos para aprender y desarrollar más nuestras facultades. Recomendación final para los lectores: nunca entrar en pánico, desesperarse ni temerle a lo que nos digan. El manicomio esta lleno de gente que actuó así... |